Enfermedad del moquillo en los perros

La enfermedad del moquillo en los perros es muy común y extendida. Es una enfermedad infecciosa y bastante peligrosa para el perro. Los principales síntomas en un perro son la pérdida del apetito, la inactividad y el perro suele tener una temperatura superior a los 40 grados. La infección se produce primero en las vías respiratorias afectando principalmente a las amígdalas y luego el virus se extiende hacia los diferentes órganos a través de la circulación sanguínea.

Síntomas

El perro pierde el apetito, no tiene ganas de hacer nada y su temperatura corporal supera los 40 ºC.

El virus del moquillo se puede localizar en 3 tejidos diferentes, por lo que podemos distinguir 3 formas: forma respiratoria, intestinal y nerviosa. A continuación se detallan estas fases

  • La forma respiratoria acostumbra a ser la más frecuente, además de los síntomas citados anteriormente, el perro tiene tos, primero fuerte y seca, luego húmeda y le gotea la nariz y sufre conjuntivitis y el rechazo a la luz.
  • La forma intestinal presenta una fase de disentería con heces líquidas catarrales y en algunas ocasiones hemorrágicas.
  • En la forma nerviosa, antes de afectar al sistema nervioso, el virus ya ha provocado una de las dos formas anteriores. No se puede trazar un orden cronológico de los acontecimientos patológicos, ya que las lesiones y las manifestaciones varían en función de la sede nerviosa afectada por el virus.

Algunos perros, al tener la enfermedad del moquillo, muestran una forma de caminar algo peculiar como si estuviesen ebrios. Las articulaciones se pueden llegar a paralizar con atrofia muscular al no moverlas. También se pueden llegar a observar lesiones en el sistema nervioso central hasta atacar al nervio óptico, llegando a provocar ceguera. Si la enfermedad llega al sistema nervioso central, la salud del perro entra en grave peligro y en caso de recuperarse, siempre le quedarán lesiones nerviosas.

En las tres formas se observa una reacción en la piel con erupciones típicas en los muslos y el abdomen, así como hiperqueratosis de los pulpejos y de la trufa.

Tratamiento

No existe un tratamiento específico para tratar la enfermedad del moquillo en los perros. Debes consultar con un veterinario para que examine a tu perro y le de las curas necesarias. Como modo de prevención lo ideal es vacunarlo cuando es un cachorro. El perro debe tener buena higiene y alimentarse bien con alimentos ricos en vitaminas y proteínas.

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